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Números 9

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“Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su tiempo.”

Este texto nos indica que el pueblo de Israel ha cumplido un año desde que salió de Egipto.

Un año en el desierto.

El libro de Números, donde está el pasaje que hoy leemos, nos cuenta los sucesos del pueblo de Israel en el desierto después del Sinaí.

La primera parte del libro (capítulos 1-10) nos cuentan los preparativos en el desierto que Dios le ordena a Moisés para entrar a la tierra prometida.

Dios ordenó a Moisés un censo militar para registrar a los varones de veinte años que podrían ir a la guerra; también se hizo un censo de los levitas.

Dios organizo a través de Moisés al pueblo, orden para acampar, orden para marchar, orden en el tabernáculo de reunión.

Al centro del campamento se encontraba el Tabernáculo, donde Moisés se encontraba con Dios.

Habiendo hecho todos estos preparativos , listos para partir, al igual que antes de salir de Egipto, faltaba una cosa: celebrar la Pascua.

La fiesta de la pascua (Éxodo 12) debía prepararse con un cordero previamente sacrificado. Una parte se comía en una cena especial; otra, se quemaba y con la sangre de ese cordero, se pintaban los dinteles de las puertas como señal para que el Señor pasara de largo esa casa.

La noche donde se celebró la primera pascua en Egipto, murieron todos los primogénitos, excepto los de aquellos que habían celebrado la pascua.

Jesús es nuestra pascua. Él mismo es el cordero inmolado.

Libres de la opresión de Egipto, libres del pecado, podemos ir al encuentro de Dios, en el desierto, para prepararnos y llegar al destino final: tierra prometida.

Este capítulo 9 es un recordatorio para el pueblo de Israel de la redención de Dios; también lo es para nosotros: Jesús nos redimió de nuestros pecados.

En el trazo de la redención, Israel va en la ruta Egipto – Sinaí – Canaan, camino a la tierra prometida.

Van dirigidos por Dios.

De día una columna de nube les guiaba; de noche, una columna de fuego.

“Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.”

Aquí el resumen:

Pascua

Cordero

Nube

Fuego

Dios dirigiendo…

* Foto tomada en Creation Museum

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