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Cómo leer los evangelios


Leemos un periódico para enterarnos de los sucesos diarios de nuestra ciudad o país, y saber de que manera eso puede afectar mi vida, mi familia, mi negocio o mi trabajo.

Dicen: “saber es poder”.

Los empresarios buscan la información para tomar decisiones. Los políticos a través de las noticias buscan influir en la gente.

Yo necesito en mi vida diaria tomar decisiones y necesito información.

Los evangelios contiene información vital, útil, indispensable, confiable, que cualquier ser humano necesita para vivir.

Es decir, leo los evangelios porque un relato en particular, (el que me toque ese día) registrado en alguno de los evangelios, contiene la información que mi corazón necesita para tomar decisiones sabias.

El evangelio siendo el reporte de sucesos acontecidos hace mas de dos mil años, en una cultura y época distinta a la mía tiene el poder para transformar mi vida.

Cada relato, cada dicho, cada descripción sobre Jesús (un boceto o fotografía) es suficiente para darle sentido a mi vida.

¿Qué son los evangelios?

Algo único y especial.

Los evangelios son un género particular porque parecen, al mismo tiempo, una narración, una biografía y un discurso.

  1. Son una narración porque cuentan mini historias de los encuentros de Jesús con la gente.

  2. Son una biografía, porque nos permiten conocer algunos aspectos de la vida personal de Jesús.

  3. Son un discurso porque registran las enseñanzas de Jesús. Así podemos tener una clara idea de su forma de pensar y de su misión en la tierra.

Estos tres géneros son usados indistintamente y sin prejuicio por los autores de los evangelios, a quienes los veo como reporteros y/o editorialistas.

Mateo y Juan, además, fueron testigos presenciales de los hechos y dichos de Jesús durante su ministerio que duro alrededor de tres años y medio.

Por otra parte, Marcos y Lucas, no fueron testigos presenciales pero tuvieron fuentes de primera mano que les brindo toda la información necesaria para relatar su evangelio.

Se cree que Marcos recibió del apóstol Pedro la información. Al mismo tiempo, Marcos parece ser el primer evangelio en escribirse y que pudo ser utilizado posteriormente por Mateo y Lucas como guía para sus respectivos relatos.

Mateo, Marcos y Lucas son denominados los evangelios sinópticos o similares.

El evangelio de Juan es un evangelio que tiene un enfoque distinto a los otros tres. Es el último evangelio en publicarse y Juan lo escribe desde una perspectiva muy particular, lo hace desde la resurección, parado en la tumba vacía. Los relatos son presentados en medio de comentarios de Juan que lo ubican a él, después de la resurección de Jesús.

Evangelio es una palabra griega εὐαγγέλιον (evangelion) que significa literalmente, buena noticia.

Hay una buena noticia que contar, es UNA, no varias.

Los relatos son diversos; pero la noticia, la buena noticia no cambia.

Un periódico

Un periódico o diario es una publicación frecuente que presenta los acontecimientos cotidianos.

Un periódico tiene varias secciones. Está la sección principal, la sección de finanzas o economía, la sección política, la sección deportiva, la de espectáculos, etcétera.

Un periódico está organizado visualmente de una manera particular. Hay una página principal, que se llama, primera plana. La primera plana contiene el nombre del periódico y sobre todo, la noticia principal de ese día, que se distingue de todas las demás noticias porque se le asigna un titular, con letras grandes, una fotografía y el espacio más grande para relatar dicha noticia.

Alrededor de esa primera plana y noticia principal, se reportan otras noticias que pueden tener o no relación con esta.

Los evangelios, cada uno en particular, tiene un titular, una noticia principal; luego, a través de cada suceso o discurso va a ir relatando y construyendo evidencias: quién es Jesús, qué hace Jesús, cuál es la misión de Jesús. Todo esto rodeado de las peculiaridades de la vida diaria, de la sociedad judía del siglo primero, donde vivió.

Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas tendrían este titular:

“EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO”

Mientras que el evangelio de Juan diría:

“JESÚS, HIJO DE DIOS”

Podemos ver qué hay varios periódicos en circulación. Si bien conservan esta estructura, cada periódico tiene su singularidad.

¿Qué hace que cada periódico sea diferente si está reportando los mismos sucesos? La diferencia está en el propósito.

No tenemos un solo reporte de Jesús, tenemos cuatro. Y eso es maravilloso, que en la gracia de Dios, podemos tener cuatro diferentes “periódicos”, evangelios acerca de Jesús.

Cada evangelio es escrito por alguien que tiene en mente un propósito al presentar su contenido, pero, a la vez, todos los evangelios giran en torno de una persona, Jesús y de un gran tema: El reino de Dios.

Cómo NO leer un periódico


Nadie lee el periódico para volverse experto en política, estadística o ciencias, aunque seguramente habrá noticias que hablan acerca de estas materias.

No leo los evangelios para saberlo todo, leo para conocer la Verdad y con base en ella, tomar decisiones inmediatas en mi vida.

Por qué leer el evangelio como un periódico

Los evangelios son como un diario, necesitan leerse a diario.

Necesitamos refrescarnos todo los días con cada relato contenido en ellos, como si hubiera sucedido el día de ayer.

De la misma manera en que no podemos vivir desconectados de lo que sucede en nuestro entorno; como creyentes, no podemos vivir el día a día, desconectados de los sucesos que cambiaron la historia.

Entonces, cuando leo un periódico, no estoy buscando erudición, estoy buscando información, hechos, sucesos, que me permitan saber que está pasando.

Los evangelios nos acercan, rompen barreras de época y cultura, para hacernos saber que sucedió con Jesús, que dijo Jesús, y nos van a explicar porque esos hechos acontecidos hace dos mil años, siguen siendo vigentes y necesario para mi vida, hoy.

No hay nada mas maravilloso que leer los evangelios y mirar su actualidad.

Entonces, una manera de leer los evangelios es como leemos un periódico. Leer todos los días, haciéndonos tres preguntas básicas:

  1. ¿Qué dice Jesús?

  2. ¿Qué hace Jesús?

  3. ¿Hay algún comentario de parte del autor del evangelio?

Leer los evangelios como un periódico implica que voy a ver cada relato pensando en como impacta mi vida, que decisión me lleva a tomar, qué rumbo tengo que cambiar.

¡No esperes más, décidete a leer!

Lee sobre Jesús, saca la ansiedad de tu vida.

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“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;” Mateo 5.38–39